Limpieza facial... ¡fuera sebo!
Por Jimena Ríos
Más que una alternativa, debes recordarle a tu cliente que la limpieza e higiene que mantenga en su rostro le permitirá lucir una piel fresca y joven.
Hablar sobre el tema de la piel y sus tipos no es cualquier cosa, ya que del adecuado conocimiento que tengas sobre ello es que podrás aplicar tanto la terapia o masaje facial que consideres pertinente, así como la aplicación de tal o cual producto y/o equipo.
En esta ocasión trataremos el tema de la piel oleosa, que se caracteriza por la producción y acumulación de secreciones sebáceas, la cual con el tiempo suele verse amarillenta y opaca. Con poros dilatados, puntos negros y, los muy molestos brotes de acné.
Este tipo de piel precisa de cuidados especiales, ya que la piel que cubre al rostro es la más expuesta al polvo y contaminantes ambientales, elementos que la llenan de impurezas, irritan y hacen susceptible a desarrollar puntos negros, espinillas y barros, lo anterior se debe a que la suciedad acumulada tapa los poros, lo que aunado a secreción de sebo da paso a la formación de dichas lesiones, de ahí la importancia de limpiar el rostro perfectamente.
Por esta situación es que debe recomendarse la limpieza facial profesional, cuando menos una vez a la semana, ya que permite que el cutis respire y se mantenga sano y radiante. De igual manera se aconseja el uso de vaporizaciones, ya que facilitan la limpieza del rostro, debido a que abre los poros, permite la salida de espinillas y puntos negros, purifica e hidrata la epidermis, relaja los músculos, estimula la función glandular, favorece la circulación sanguínea y despeja los conductos nasales. Para beneficiar a tu cliente puedes emplear vaporizadores que funcionen con electricidad o pilas y que estén provistos de una estructura en donde puedas colocar el rostro cómodamente.
En caso que la piel sea muy sensible se recomienda utilizar productos hipoalergénicos. Ahora bien, es muy importante que como cosmetóloga evites el uso de productos cuya formulación contenga los siguientes elementos:
Fragancias fuertes (causan irritación aun en pieles que no son sensibles).
Alcohol (resecan la epidermis).
Aceite mineral (obstruyen los poros).
Como experta (o) es bueno que te actualices acerca de las novedades de la industria cosmetológica, especialmente en productos limpiadores para todos los tipos de piel, los cuales proporcionan beneficios extra, ya que ayudan a retener la humedad, incrementan la elasticidad en los tejidos y retrasan el envejecimiento prematuro. Puedes encontrar en múltiples presentaciones, por ejemplo, barra dermolimpiadora, crema, gel, solución y espuma.
Por otra parte, recomienda a tu cliente que en casa haga la rutina de limpieza facial, es simple, dile que sólo tienen que lavarse con agua y jabón, exfoliación y tratamientos con acción profunda, mismos que además de favorecer su renovación celular y circulación sanguínea del rostro, le nutrirán la epidermis. Además, 1 ó 2 veces por semana es recomendable aplicar tratamientos intensivos en forma de mascarillas.
Como puedes ver, vale la pena que le indiques a tu cliente que dedique un poco de tiempo al cuidado del rostro, pues finalmente es una de nuestras cartas de presentación ante los ojos de los demás, ya que puede reflejar salud o enfermedad, así como pulcritud o descuido.