Por Verónica Castellanos
Persistente y con metas bien trazadas, pero sobre todo con muchas ganas de triunfar, así es como se define Carlos Fernández, actual director de Operaciones del SPA Médico Spazio. Y es que aunque inició muy joven en el mundo de la cosmética profesional, a los 15 años, supo que a eso se dedicaría toda su vida.
Inicié en el negocio familiar con grandes satisfacciones en la parte de estilismo, posteriormente inicio la carrera de cosmiatría y es en un congreso de cosmetología, donde casualmente conozco a la que hoy es mi esposa y es a ella a quien debo mi amor a esta profesión, rememora Fernández.
Influyó también el hecho de haber padecido acné siendo un adolescente, razón por la cual buscó diferentes alternativas para contrarrestarla; los resultados los encontró en la cosmética profesional. El medio me fue jalando, entré a trabajar a un SPA a la edad de 20 años, era terapeuta, y de ahí ya no paré hasta el día de hoy, comenta el director de Operaciones de Spazio.
Directo al MedSPA
De estar en un SPA muy holístico enfocado solamente a la parte de la relajación le llega la oportunidad de integrarse a otro que empieza a ver las bondades de la medicina estética con muy buenos resultados en tratamientos mínimamente invasivos. Ante el éxito, en menos de dos años abrimos cinco SPAS, creo que ese fue el gran reto y ahí encontré muchísimos beneficios, capacitación constante y la necesidad de crear nuevos negocios, explica Carlos Fernández.
Un gran logro de Carlos fue crear un equipo integral tanto de terapeutas, cosmiatras, médicos bariatras, dermatólogos, médicos estéticos y cirujanos, la idea era buscar un beneficio integral a los pacientes. No obstante, tiene muy claro el papel que le corresponde al médico estético y al terapeuta o cosmetólogo, aunque asegura que hay que ver todo como sumar y no como restar, sí se puede combinar actuando con profesionalismo, con ética y respeto, el trabajo será sorprendente.
Y… ¿ la familia?
Padre de tres hijos y con una esposa que también se dedica a la industria SPA, Carlos Fernández se considera muy afortunado, pues ha sabido complementar el rol de padre y esposo con su trabajo de manera armónica, pues como el dice: mi esposa es una persona que siempre me a impulsado para llegar hasta donde estoy ahorita, pero las tres personas que me mueven son mis hijos, ellos son mi motor.
Y aunque la familia lo mueve, es consciente de que tiene otra familia: su equipo de trabajo. Por lo que se ha dado a la tarea de crear una conciencia diferente de trabajar como equipo, basada principalmente en la comunicación y la confianza, al respecto comenta: Creo que la base de cualquier relación tanto de trabajo como de familia, de amigos y compañeros es una buena comunicación, con ella podemos encontrar mucho mas rápido el equilibrio para no tener problemas; es muy sencillo, como eres en tu trabajo eres en tu casa, los problemas que tengas en casa los reflejas en el trabajo y viceversa y tienes que estar muy al pendiente, saber escuchar, tanto a los empleados, los compañeros de trabajo, como a la familia que demandan tiempo, diversiones, etcétera. El papel de un líder es saber escuchar a todo mundo y escucharse a sí mismo.
Las nuevas generaciones
Hoy en día hay una gran diversidad de SPAS y empresas dedicadas al cuidado y a la belleza, por lo que Carlos Fernández envía un mensaje a las nuevas generaciones de terapeutas y cosmetólogos: actuar siempre con honestidad en el ambiente profesional, no desvirtuarse, ponerse límites en el sentido de que no se puede ir más allá de lo que la preparación da; es decir, no incurrir en áreas de trabajo para las cuales no se está capacitado y sí en cambio, trabajar con placer y pasión y, el mensaje para todos los gerentes y propietarios es cuidar el recurso humano, ya que es quien hace posible que el SPA sea un éxito o no.